Para todos aquellos hartos de novelitas crepusculares

martes, 11 de diciembre de 2012

Mi oasis.

No se que razón más achacar a mi estado mental, continuamente molesto, exigente con demasiadas cosas y luego tan poco metódico con otras.
No cabalgo nunca en el punto medio de nada, siempre me amoldo a todo pero luego hay ciertos aspectos con los que jamás vacilo.
Es sano ser tan…heterogéneo? Quiero decir, puede que la única ventaja es que uno puede adaptarse a todo pero, es moralmente aceptable ser así?
Pues no lo se, y la verdad cada vez me importa menos, terminaré pensando que soy un ser cascarrabias, demasiado para mi edad, y el más gruñón de todos.
Aquí es cuando ya he tocado demasiado la fibra de la sociedad y me debo replantear si de verdad debería o no expulsar todo lo que pienso por la boca o los dedos, si de verdad no sería mejor tragar con todo y esperar a que termine el día.
Entonces llego a la conclusión de que necesito de ciertas cosas para paliar dicha forma de ser. Ciertos momentos o acciones que me devuelvan al estado mental lógico y común del que dispone la gente normal.
Esto es un buen ejemplo, el desintoxicarme. Otros tantos son el deporte, las conversaciones estúpidas y desvariadas, las mujeres cuando me hacen caso y me ofrecen ciertos aspectos que no puedo encontrar en amigos. Esas cosas.

Mi oasis.

Que pasa si no dispongo de cierto material antiestrés cómo el anteriormente comentado, o que directamente ya he abierto demasiado la boca o me he quemado demasiado por dentro para solucionarlo? Pues simplemente significa que la he cagado, y por ello, pierdo día a día todo lo que he trabajado sobre las personas, destrozando la confianza, las buenas maneras e incluso retomando hostilidades.

No se pues que hacer, respirar hondo y dormir, pensar que todo pasa y que a la mañana siguiente todo seguirá, y ya no tendré más razones para cabrearme con el mundo.

En contrapunto a todo esto, si es cierto que pienso que toda esa manera de ser es luego la que mas y mejor me motiva y me inspira a la hora de desencadenar mi “arte” por donde sea. La frase “De mi historia y mi drama creo mi memoria” viene que ni al caso, pero a veces es un arma de doble filo, cómo si de un escritor del romanticismo o un pintor renacentista se tratase, loco por naturaleza y con pocos valores morales para alcanzar mis objetivos en mi vida artística.

Por ello más que nada dudo sobre si mi forma de ser es capaz de atraer a las personas una vez conocen ambas caras de la misma moneda, mi buen perfil, o perfil de cara a la sociedad, y luego el otro, el oscuro e intenso, el loco enamorado y el asesino de banalidades.

Pocos (más bien pocas) han sabido sacarle el jugo a ese lado oscuro y desde luego no me gustaría perderlos (más bien perderlas) de mi vida, pues han sabido canalizar todo eso para sacar más partido de mi hasta un punto que ni yo mismo conocía.

Además da la casualidad de que me hago viejo, muy viejo, mucho más por dentro que por fuera, y me empiezo a dar cuenta de muchas cosas. Si antes todo era duro, ahora lo es más.

A.Jota a.k.a. de agua clara y palmeras

No hay comentarios:

Publicar un comentario