Para todos aquellos hartos de novelitas crepusculares

viernes, 14 de septiembre de 2012

Noche tras noche ( XLIV )

Irremediable a la par que destructivo es anhelar la piel con la que creciste, como suela de zapatillas o cómo amores incontables. La fugacidad del tiempo aniquila la mente de la especie, permitiendo a esta evolucionar como ser racional, eliminando de sus tristes vidas todo aquello inherente de utilidad. Pervive pues, lo perenne e incluso lo más inerte, pero jamás podrá subsistir sin un mínimo de atención, ese amor o ese aprecio, esa iniciativa salvaje ya extinta.
No es el destino, lo digo por decir pues no creo en él, por que no se que es. Existe algo que mueve nuestros momentos clave, los reinicia y reactiva en el justo y oportuno instante en el que nuestras vidas vuelven a sentir un cambio.
El reloj del tiempo corre y la raza humana entendida socialmente no hace más que tirar granos de arena por la borda, dejando que se escapen entre sus dedos, pensando en vidas malgastadas puesto que bajo el influjo de la moralidad y lo lítico estamos cohibidos a no movernos de facción social. Con esto quiero decir que estamos destinados desde el nacimiento a perder el tiempo, en lo que los verdaderos controladores de nuestras vidas quieren, siendo esclavos de una sociedad fantasma.
Yo al respecto no hago otra cosa que escribir, exprimir a los iguales que considero importantes y disfrutar de la mujer que en cada momento de mi vida más he querido. Por lo tanto seguiremos creciendo, ignorantes de nuestro alrededor y sirviendo a una fuerza que ni conocemos.
Además vivo en un país que me resta oportunidades, y ya con una vida cargada de sonados momentos no muy buenos para mi evolución, pero aún con todas eso que intenta frenar el progreso, sigo vivo y luchando.
Ahora tengo en frente una buena oportunidad, como ya pude aprovechar el año pasado para poder seguir demostrando que no voy en broma, que callar boca está a la orden del día y me lo empiezo a plantear como deporte, pues os encanta hablar y infravalorar y cuando se os cierra la boca, reconocéis el miedo.
Y yo, creedme, se mucho del miedo. He podido convivir con él muy de cerca, podría decirse que es mi amigo y que me escucha en soledad. Vosotros con vuestras infames vidas desgastadas y ese aura de superioridad infestáis os atormentáis solos, por que, en realidad, eso todo una fachada, y en el fondo tenéis miedo.
Desde luego no estoy por la labor de ofrecer mucho, simplemente intento salir adelante viviendo la vida que creo merezco y que espero poder elegir, haciéndome feliz a los míos, y haciéndote feliz a ti por encima de todo.
Vuelvo curado de espanto y conociendo el amor y el odio, así como esa delgada y fina línea que los separa, o que incluso podría decir que nos separa.
Sabéis de sobra que cuando verdaderamente importa cómo somos es en los momentos difíciles, en los momentos donde más miedo tenemos, y yo ya no tengo miedo, lo dije una vez y lo repito otra más: No puedo ofrecer muchas cosas, simplemente que no tengas miedo.
Me comeré el panorama antes de que se enfríe, y te comeré a ti, pues elegiste vivir sin miedo y ahora afrontas la vida con unos principios innegables antes ella.
Por ello, y pese al paso del tiempo, os doy la bienvenida a una nueva era, a una nueva oportunidad de éxito o de fracaso, pero sobretodo a la continuación de lo que, ya es ahora mismo, una increíble vida, en la que no puedo sentir más intensamente cada segundo puesto que si no lo hiciera, estaría muerto.

Bienvenida a mi otoño, ese que ni yo conozco.
Buenas noches.

A.Jota a.k.a. Each One. Teach One.

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