Para todos aquellos hartos de novelitas crepusculares

martes, 28 de agosto de 2012

Microclima ( II )

Y sí...en que lio. La que había sido su mejor amiga hasta hace poco salía casi corriedo, evitando cualquier mirada. Sabía que había cometido un error con ella y que aquella noche todo fue un malentendido, pero por qué irse ahora? No entendía nada...

- Que quieres que te diga que me arrepiento? Pues claro! que esperabas! ya me habían dicho que te ibas pero por todo esto??

- No es sólo eso, tengo que irme, lo que no voy a hacer es decirte ni donde ni por qué, no esperes nada más de mi. Cuando pase un tiempo ya veré yo si me interesa saber que haces con tu vida, pero vamos, que como sea lo mismo que ultimamente ya sé el que, estar solísimo perdiendo el tiempo y pudriéndote entre los bloques de esta ciudad. Vete con esos que tanto te ayudan y se preocupan por ti! Hasta mas ver!

Se quedó mudo...que iba a decir? Por una parte tenía razón pero, tan mal la iba como para marcharse sin más usando un desliz como excusa?

Se iba un secreto a voces dentro de si mismo, algo que sólo los dos podían ver pero que sólo él sabía sentir. Se iba lo poco que tenía, tan dulce, casi soñada. Bien sabía que tardaría en encontrar algo así, puesto que podría hacer con un simple chaval, parado y sin aspiraciones más allá de sobrevivir?

No movió un dedo, volvió al coche a pensar, tardó en arrancar. Sabía que esto era lo que determinaba un importante cambio en su vida, un giro brusco que le mandará realmente a donde debería estar. Un trabajo, una casa, una mujer, o simplemente un objetivo. Había perdido a una de las pocas personas que más confiaban en él, y sabiendo que poco más tenía salvo un maloliente perro y un hermano con el que casi ni hablaba. Ella estubo junto a él cuando nadie lo hizo. No sabía si realmente poder recuperarla, o dejarlo pasar y empezar de nuevo.

Puso la radio...esperó. Siguió escuchando un tiempo y la noche ya era más que profunda. Se planteó hasta el dormir ahí, esperar al amanecer para volver a casa pues mentalmente no podía mas...se puso la chupa y siguió escuchando la radio.

Intentaba distraerse como podía pero no era el tipo más lúcido como para olvidar su pasado hasta ese momento. Ella ya andaba lejos, sería imposible seguirla el rastro sabiendo que nadie le diría nada. Que iba a hacer? A que dedicarse? Un triste y desesperado tio como él, enamorado de la única capaz de ver su valor la cual se había ido, y azotado por todo lo que había ocurrido hasta ese momento que podía hacer, al menos de manera inmediata?

Tras dar varias vueltas arropado en la parte de atrás del coche pudo dormirse...


No había descansado nada, cuando vió perfectamente el reloj delante de él. Era demasiado pronto para lo que acostumbraba, pero el dormir en un coche y en la calle hizo que se despertará. Además, se dejó la radio puesta.
Justamente pudo oír algo interesante, subió el volumen y se puso al volante...creo que por esta vez, y desde el primer momento, olvidando los últimos días de su vida, tenía un plan...

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