Para todos aquellos hartos de novelitas crepusculares

jueves, 26 de julio de 2012

Mi insomnio y tú.

Aún no olvido el porqué de todo esto, lo recuerdo como si fuera ayer el mismo día en el que me arriesgué a seguir adelante, se perfectamente las consecuencias, pero lo que tengo más presente aún es lo que a día de hoy, significa para mi.
Se que jamás me arrepentiré de haber dado ese paso, haberle dicho a mi cabeza que se dejara de tonterías y llevara a cabo el impulso necesario para dejar claro hasta donde quería llegar, y que no, no me lo estoy tomando como un juego.

Ahora, después de un tiempo saboreando las mieles del éxito, disfrutando de algo que había olvidado y sintiendo la pasión de las noches de esta maldita ciudad, me enfrento al siguiente paso, teniendo que defender todo aquello que amo para poder seguir mirándolo a los ojos, y para poder sentirlo como ese día que no olvido.

Me toca por ello sacrificar parte de mi, volver a rendirme a la soledad de antes y reaccionar de una manera distinta a la que normalmente reaccionaría, aguantando lágrimas y dolor, para creer que algún día, en el cual llevo ahora toda esperanza, pueda mirarme en ti como cuando me miro en un espejo, sintiéndome puro, uno contigo, para recobrar en lo más profundo de este juego la primera ley de todas, y que debería prevalecer sobre todas las demás en la jerarquía más hermosa de la tierra.
La ley del amor.

Y si, yo también pienso que son sartas de estupideces, que en otro momento de mi vida y en otras circunstancias no escribiría como un romántico de la edad media, pero también creo en otras cosas, como en estas palabras.

Por ello dejo mi piel atrás y sangro aquí, como muchas de las demás madrugadas que me han acompañado, sólo que no lo hago para rabiar sobre mi vida ni para ladrar sobre este corral de ineptos, sino que me desgarro para saciar mi sed, y no es precisamente agua lo que quiero para calmarla, sino a ti, a toda tu circunstancia, a tu actitud salvaje, a tus ojos, a tu boca, a todo lo que rodea al mero hecho del porqué un día no quise echarme atrás.

Se de sobra antes de seguir con esto, que en pocas cosas he tenido más fe que en un juego al que nos decidimos apuntar, tengo la confianza suficiente para creer sin desmoronarme, por el mero hecho de que es real, y que lo siento, y que por muchas cosas que crucen nuestras vidas lo seguirá siendo hasta que aparezcan las cenizas, pero no, aun queda vida en esto.

He cruzado esa jodida barrera que tanto miedo nos producía al principio, con todo lo que conlleva claro, sabiendo sus consecuencias, y no necesito que nadie me recuerde todo lo que significa, yo ya lo se a mi manera, lo llevo dentro a mi nivel, y espero poder disfrutarlo como un enano a la vuelta.

Seguramente dentro de un tiempo no sabré por que he escrito esto, pero y que?
Ahora lo tengo demasiado claro como para borrarlo, y no, no estoy emparanoiado, simplemente no voy a seguir escribiendo más mierdas, hoy me importa esto.

There’s something in your heart, and its in your eyes, It’s the fire, inside you.
Let it burn

A.Jota a.k.a. LaEsperaDelGuerrero

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