Para todos aquellos hartos de novelitas crepusculares

lunes, 9 de julio de 2012

Guerras internas.

Cada momento en el que respiro este aire, desaparece algo más de mí, el dolor me empieza a producir insomnio, y el insomnio me duele, me destroza…
No soy consciente y me autodestruyo, afectando a lo que me rodea, sin darme ni siquiera cuenta de que yo me importaré una mierda, pero que hay gente ahí fuera que por poco afecto que sientan por mi no les debo por ello el despropósito de olvidarme de ellos, así como de mi mismo.
Cuanto más días se oculte el sol mas noches agonizaré, sintiendo el sudor frío cayendo por mi frente, volviéndome loco de madrugada cuando el resto del planeta no tiene otra preocupación que dormir, comer, respirar y llevar el pan a casa.
Desaparezco en una atmósfera onírica, en mi propio mundo, del cual sólo yo tengo constancia, alejándome así de la mierda del exterior, y como ya dije ignorando al resto como a mi mismo fuera de estas paredes.
Ya no se que es cierto o no en todo esto, no se de quien fiarme, ni siquiera de mi mismo, no se si puedo estar influenciado o no demasiado en ciertas cosas para tomar pues la decisión correcta o no. Me pierdo, estableciendo un pacto con un ser interno que sólo existe en la mayor intimidad de mi mismo.
No se que alegar al respecto, si ya estoy perdido psicológicamente no se que hacer con mi estado físico, el cual se pone en manos de en quienes menos creo para supuestamente salvarme. Voy a dejarme llevar un tiempo, hasta que cobre las suficientes fuerzas para poner en orden mi cabeza, pero no contéis conmigo en esta lucha, ya que yo mismo llevo en una guerrilla interna desde que, por suerte o desgracia, tengo uso de razón, tengo influencias, tengo curiosidad y me da por investigar todo lo que tengo al alcance.
Después de largas agonías, creciendo donde me ha tocado y con los que me ha tocado he salido así, no es culpa mía, yo no elegí. Pero si podría haber hecho más de mi parte o menos, siempre influye eso. Por ello, ahora quiero llevar la razón en la mitad de las cosas, en las que se que jamás una moral en la sociedad actual podría llevarla.
No, no es mi forma de pensar la más lícita, no es mi alter ego el indicado para dar la cara, no está bien justificar mis idas y venidas con que mi manera de pensar no es la misma, me tomarían por un loco, si es que ya no halla gente que lo haga.
Llegó el momento en el que tras todo lo aprendido me he dado cuenta de que puedo sentir rechazo hacía todo, me guste o no, y que mientras mi yo verdadero lucha por ser justo, mi alter ego decide desde dentro cambiar las cosas tal y como la veo, transformándolas en una ofensa cualquiera. No hay medida, no soy esquizofrénico pero a veces llego a pensar que llevo una doble vida, y no por culpa de los demás ni por adaptación o evolución de la moral del hombre, si no por la propia situación que me ha tocado vivir, que podrá haber sido peor o mejor que la de muchos otros, pero a mi, me afecta así, me trastoca tan adentro, que me hace escribir en un inconsistente e inerte papel en blanco esta sarta de estupideces en forma de letras, y que dentro de mi no es mas que sangre infestada de prejuicios y rabia.

No escribo por placer, no escribo por obligación, es el desahogo del drama que he vivido y que ahora, lejos de él, no se asimilar.
He crecido en él y no se vivir con un mínimo de felicidad y no se que hacer, no estoy hecho tal vez para ser feliz y me golpeo por ello. No se ni quien soy.

Y ahora, lejos de ti, mas solo me encuentro aún, pensándote de madrugada entre tanta divagación, el último y único punto de lucidez lo encuentro contigo, en la cara oculta de la luna, observándome. Nunca pares esto.

A.Jota a.k.a. Lost in the world

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