Para todos aquellos hartos de novelitas crepusculares

jueves, 27 de diciembre de 2012

Siempre vuelven.

No tenía por qué seguirte ni acompañarte, pero lo hacía, sin saber muy bien por qué pero lo hacía. Estaba detrás de ti oliendo tu aroma y leyendo tus pasos, hechizado y atado a una correa inexistente que me guiaba a ti.
Me encantaba la idea de tenerte tan cerca, me daban ganas de agarrarte y esa terrible idea a la vez me mantenía en la distancia.
Tus curvas marcaban el ritmo del paso, y tus formas sólo denotaban la clase que ya parecías tener.
Me planté delante de ti en la marquesina del autobús. Íbamos a esperar a que llegara y sin tan siquiera haber tenido contacto ocular, yo ya empezaba a perder la noción del tiempo.
Fue entonces cuando me hundí en tus ojos y no pude evitar arrastrar los míos hacía tu boca, la cual pedía a gritos un beso, recordándome que por muy fuerte que me sintiera, en ese preciso instante era muy débil, como si pudieras hacer lo que quisieses conmigo.
Intenté nublar la mente, intente olvidar tu olor pero ya era demasiado tarde.
Creo que sin pensarlo diría que me iba a enamorar de ti, y después de decir esto creo que ya lo estaba suficientemente como para tener celos de cualquier otro que te mirara.
Entonces todo aquello que mi padre me dijo de pequeño cobró sentido. Él decía: Algún día encontraras la chica que te vuelva loco con tan sólo mirarla sin necesidad de conocerla. Pues bien, el viejo esta vez llevaba razón de sobra cómo para pensar que había caído en las redes de otra más, sin dar por hecho que no iba a ser otra, sino que era esta, la de verdad.
Joder…ya no tenía que imaginármela, estaba allí, y la estaba acompañando a casa sin apenas conocerla. Una fiesta previa en cualquier garito de cualquier barrio de esta ciudad, dos bailes en la oscuridad y un olor. Un único olor que recordaría el resto de mis días.
Crucé pues mis primeras palabras con ella, y cómo mi instinto me decía, tenía clase. Ignoraba detalles cómo su edad, su procedencia, a que dedicaba su vida…ignoraba su pasado, y prefería no saberlo. Compartimos un par de anécdotas más y fue cuando se acordó de mi nombre. No es que fuera el detalle más espectacular del mundo pero al menos eso me daba la esperanza de pensar que había causado una primera buena impresión. Desde luego tendré en cuenta que ambos estábamos algo bebidos.

Llegó el autobús. Me susurró al oído su teléfono, cogió su bolso y se fue. Lo último que recuerdo fueron sus tacones, sus llamativas caderas y su camiseta azul huyendo por el pasillo del bus. Ya estaba loco cómo para que me importara mucho el saber si quiera como volver a casa.
En ese instante recordé todas las veces que había conocido a una chica y posteriormente la había olvidado, pensando que esta vez no iba a joderla y que todo lo aprovecharía al máximo.
De todas formas, que hago yo pensando ya todas estas cosas si ni siquiera sé si la gusto?

Para que me voy a engañar…si sé de sobra que haré lo que sea por conseguirla. Lo tenía todo, la rodeaban las circunstancias y el tiempo perfectos para que fuera más real que todas esas veces que escribo ilusiones.
Sólo he tenido que ser yo mismo y se ha presentado ante mis narices la perfecta oportunidad.

Y esa, eres tú.

Hasta entonces. Siempre volvéis.

viernes, 21 de diciembre de 2012

El fin del mundo.

Mis miedos más tangibles me hacen volver a nacer, mejorar en vez de cambiar.
Ahora es un momento idóneo para drenar el veneno y exponerlo al exterior, que se deje empapar por las circunstancias y así cobre más sentido que nunca, haciéndolo real y haciéndome real.
El hombre de hielo que un día conocí dentro de mi está cerca, reaparece como método infalible que es, y me devuelve a la cruda realidad, cómo si hubiera absorbido todo lo necesario para crecer, pero que vuelve a su ser, y así, desde que suenan las canciones más duras cada época.
Mi cielo siempre fue el mismo, sus ojos también, y mis zapatillas han pisado el mismo barro y el mismo cemento desde pequeño, ahora no cambia nada, sino que mejora por momentos, regalando autenticidad a la historia.
Esta vez nadie me quitará la ilusión, ni frenará mi progreso, voy a ser mortal en las distancias cortas y voy a aprovechar cada mínima oportunidad.
Nos encontraremos de nuevo en otra vida, y no te vas a escapar.
Me quejo de un vicio incontrolable, estoy mejor que ayer y ayer estaba mejor que el anterior, no es justo, sólo me atormenta un bucle de retroalimentación que yo mismo controlo, y que si hubiera sabido de él hace un tiempo, ahora mismo estaría todavía mas exultante.
Y puesto que, conozco mis miedos, mis puntos débiles, mi realidad y mis enemigos, puedo plantear la estrategia perfecta para no sólo no ofender a mis principios, sino consiguiendo cosas que jamás pensé que alcanzaría.

Un niño soñó una vez, y ese niño no merece ni abandonar ni quejarse un ápice, simplemente debe seguir el mismo ritmo cerrando la boca y observando, analizando, cómo siempre ha hecho, y sin faltar al respeto lo que un día prometió no perder de vista.

Si bien este año he conocido las lágrimas, he conocido el dolor, la mentira y la decepción mas inhumana, pero también me he conocido a mi mismo más de lo que pensaba, he aceptado mis circunstancias y las he usado a mi favor, he conocido la madurez y he conocido un cielo, un cielo resplandeciente y azul, un cielo único que dudo que vuelva a ver en un futuro. Lo único que tengo claro respecto a él, es que aunque desaprovechara mucho tiempo, los que he aprovechado están clavados a fuego, inmersos ya en mi historia, y que tanto lo malo como lo peor, y lo bueno, me han hecho crecer, y me hacen seguir creciendo a medida que descubro nuevos enigmas.


Resoplo, ya no sigo unas pautas para escribir, simplemente me dejo llevar y todo sale, todo se lo lleva el viento, todo se escapa como el tiempo.

Vuelvo a resoplar…

Soy otro y a la vez soy el mismo, sin saber a veces quién soy, pero teniendo claro que mi alter-ego está controlado. En el fondo me conozco, aunque entre en espirales de locura transitoria.


Lo único que se es que me sigo sintiendo vivo, que nada termina y que todo empieza de cero.

A.Jota a.k.a. el primer y último baile

martes, 11 de diciembre de 2012

Mi oasis.

No se que razón más achacar a mi estado mental, continuamente molesto, exigente con demasiadas cosas y luego tan poco metódico con otras.
No cabalgo nunca en el punto medio de nada, siempre me amoldo a todo pero luego hay ciertos aspectos con los que jamás vacilo.
Es sano ser tan…heterogéneo? Quiero decir, puede que la única ventaja es que uno puede adaptarse a todo pero, es moralmente aceptable ser así?
Pues no lo se, y la verdad cada vez me importa menos, terminaré pensando que soy un ser cascarrabias, demasiado para mi edad, y el más gruñón de todos.
Aquí es cuando ya he tocado demasiado la fibra de la sociedad y me debo replantear si de verdad debería o no expulsar todo lo que pienso por la boca o los dedos, si de verdad no sería mejor tragar con todo y esperar a que termine el día.
Entonces llego a la conclusión de que necesito de ciertas cosas para paliar dicha forma de ser. Ciertos momentos o acciones que me devuelvan al estado mental lógico y común del que dispone la gente normal.
Esto es un buen ejemplo, el desintoxicarme. Otros tantos son el deporte, las conversaciones estúpidas y desvariadas, las mujeres cuando me hacen caso y me ofrecen ciertos aspectos que no puedo encontrar en amigos. Esas cosas.

Mi oasis.

Que pasa si no dispongo de cierto material antiestrés cómo el anteriormente comentado, o que directamente ya he abierto demasiado la boca o me he quemado demasiado por dentro para solucionarlo? Pues simplemente significa que la he cagado, y por ello, pierdo día a día todo lo que he trabajado sobre las personas, destrozando la confianza, las buenas maneras e incluso retomando hostilidades.

No se pues que hacer, respirar hondo y dormir, pensar que todo pasa y que a la mañana siguiente todo seguirá, y ya no tendré más razones para cabrearme con el mundo.

En contrapunto a todo esto, si es cierto que pienso que toda esa manera de ser es luego la que mas y mejor me motiva y me inspira a la hora de desencadenar mi “arte” por donde sea. La frase “De mi historia y mi drama creo mi memoria” viene que ni al caso, pero a veces es un arma de doble filo, cómo si de un escritor del romanticismo o un pintor renacentista se tratase, loco por naturaleza y con pocos valores morales para alcanzar mis objetivos en mi vida artística.

Por ello más que nada dudo sobre si mi forma de ser es capaz de atraer a las personas una vez conocen ambas caras de la misma moneda, mi buen perfil, o perfil de cara a la sociedad, y luego el otro, el oscuro e intenso, el loco enamorado y el asesino de banalidades.

Pocos (más bien pocas) han sabido sacarle el jugo a ese lado oscuro y desde luego no me gustaría perderlos (más bien perderlas) de mi vida, pues han sabido canalizar todo eso para sacar más partido de mi hasta un punto que ni yo mismo conocía.

Además da la casualidad de que me hago viejo, muy viejo, mucho más por dentro que por fuera, y me empiezo a dar cuenta de muchas cosas. Si antes todo era duro, ahora lo es más.

A.Jota a.k.a. de agua clara y palmeras

jueves, 6 de diciembre de 2012

El tacto del cuero.

Aunque sudando, con las constantes a mil y expulsando vaho, encontraba un momento de paz entre tanta guerra.
Mirando al cielo a tres grados, tumbado sobre el cemento y notando cómo la cabeza se paraba por el frío.
Ahí en ese instante, mirando un firmamento nublado e intoxicado, pude alcanzar por unos instantes la comodidad interior, cómo si no importara nada más que ese momento.
Estaba rodeado de esos chavales que se dejan la piel por un sueño o simplemente para no pensar en cómo nos ha tocado vivir, aún sufriendo por el frío y el cansancio.
Ellos si saben que es salir desde abajo gracias a esto, jodiendose por no joderse más, muriendo un momento para luego sentirse vivos.
Esos chavales son los que admiro, y comparto con ellos cierta parte de mi tiempo pues un amor común nos une, y un sueño inalcanzable pero si más nítido que muchos otros.
No es locura, es amor, un amor más puro que cualquiera que puedas imaginar.
Las gotas resbalaban por cada rostro, para terminar cayendo desde la barbilla después de haber rozado sus perfiles, después de haber cruzado la tinta que les marca.
Era otro espacio, otra forma de vida, ignorando cualquier cosa que no fuera eso, que ni el curro, ni las clases, ni la familia y ni siquiera esa chica de ojos mágicos pudieran hacer perder ese halo de energía.
No había tiempo para pensar en nada que no fuera superarse sobre el pavimento, mejorar y exponer el cuerpo a dar el máximo y aún más que eso.
Que cada bocanada de aire tomada me diera nuevas razones para pensar que, a pesar de todo, la vida no son más que momentos, que puro azar, y que al igual que se puede fluir aquí también se puede hacer fuera.
Y es que todo lo que haya entre tus sueños y tú, al igual que entre la canasta y tú, solamente depende de ti.
Y en esa estampa, bañada a partes iguales por la noche y la luz de las farolas, por el crujir de las verjas producido por el viento y de los pasos en las sombras, os invito a formar parte de otra historia más, la historia de como el sacrificio, la fe y el talento, hicieron que algo insignificante en este mundo mereciera la pena ser contado, o al menos, desde mi mortal punto de vista…

Los chicos estaban preparados para salir allí afuera otro día más, alejados de la cancha, cómo si esta fuera su verdadera casa y lo demás otro mundo aparte, cómo si cada día allí dentro fuera lo normal y el resto un viaje a lo desconocido, donde no todo es tan seguro como aquello.
Al fin y al cabo, todo es tan simple como meter un balón por un aro, acaso el resto de la vida no pasa a ser exactamente lo mismo?


Yo lo único que se es que no quiero dejar de notar ese tacto, a cuero y goma manchados y rotos, que no se cuantas mujeres antes habrán podido notar ese cariño o cuantas después podrán decir que es amor. Eso es lo único que se.

En mis peores momentos, y en mis mejores momentos también, estarás, para hacerme creer durante un momento que lo demás no significa nada.

Sólo el tacto del cuero, sólo eso.


A.Jota. a.k.a. Everything is up to you

lunes, 5 de noviembre de 2012

Noche tras noche ( XLVI )

Tan malo es tocar fondo como tocar techo.
Es sin duda algo que poco a poco he podido sacar en claro, algo que viene a decir que de ambas maneras te estancas y llegas al límite, pero otra cosa es que tocando fondo puedes volver a subir, cosa que tocando techo no. Yo me hallo ahora mismo cerca de tocar techo, sin pecar de bocazas y sin perder rigor quiero decir que me encuentro estancado dentro de un buen momento, no faltan las ideas ni mucho menos, pero creo que por ahora poco más voy a conseguir a menos que esas ideas se materialicen.
Necesito seguir adelante, conociendo mundo, y siento que toqué un muro del que no podré salir hasta que no cambie mi mercado, así como habiéndome ganado el respeto, clave si quiero hacer un lavado total a la imagen que quiero dar, dejando atrás todo lo que la gente ya piensa de mi, pues un historial de circunstancias y despropósitos me sigue. Vamos, que un pelotazo (no alcohólico) es lo que mejor me vendría ahora mismo para que vieran que voy en serio, y sobretodo para librarme de las etiquetas que se me han puesto.
Será duro traspasar esta frontera, pero tengo que hacerlo sino quiero quedarme en este vegetal estado, parado pensando en cosas que hacer sin hacerlas.
Ahí es donde entran, entre otros, varios factores, cómo el factor suerte o destino, el factor medios, el factor predisposición, y ese que es intrínseco (que me gusta a mi esta palabra) a cada uno de nosotros, el factor personal, en mi caso demasiado mental y en ocasiones rallado hasta la infinidad.
Lo que le da veracidad a toda esta historia es ese factor, el que me compromete a salir adelante con la ventaja de tener una historia detrás no sólo oscura, sino brillante y de superación, combatiendo los males que a cualquiera de nosotros nos pudiesen afectar, pero sabiendo aprovecharlos para ganarse a ese público del que ninguno queremos aceptar que dependemos.
Creo que en cada caso, podemos aprovecharnos de estas circunstancias, de este público y de todo lo que nos rodea para crear una seña de identidad, una marca propia con la que vendernos como generadores de ideas o como creadores. Pienso por ello que es ahora mismo lo que más busca el público, la singularidad y no otra cosa.
Que pasa? Que quizá esa singularidad no se encuentra fácilmente si no la has adquirido de manera natural con el paso de los años, de ahí que existan muchas personas sin dicha actitud que pretenderán, no sólo encontrar su propia inspiración trabajando el doble para no conseguir nada, sino también jodiendote a ti. Señores, hemos llegado a la famosa competitividad o a la competencia.
Dicho queda que esa singularidad, ese afán por mejorar y crear, esa habilidad para todo en general reside en tres cosas: Talento, capacidad de trabajo y pelotas.
Puedes tener las tres, dos, puedes tener una, o bien ninguna.
Pero también hay que dejar claro, que en ocasiones la ambición es mayor que el talento, talón de Aquiles de muchas personas y capítulo a evitar, pues de alcanzarlo tu mismo sabrás que has tocado fondo. O techo también, si en realidad viene a ser lo mismo pero con distinto fundamento. En ambas ocasiones tienes que renovarte, coger fuerzas y o bien alcanzar tu anterior nivel o bien superarlo para llegar al siguiente.
Todo finalmente se reduce a una cosa, perseverando y confiando en uno mismo, ignorando la palabrería barata de los demás, pero sabiendo apoyarte de quién debes, conseguirás gran parte de tus objetivos.

Y esta es posiblemente otra de mis absurdas entradas de autoconvencimiento y motivación que me tiro por aquí. Portaos bien.

A.Jota a.k.a. Sigo siendo el rey

viernes, 12 de octubre de 2012

Out in the street, they call it murder.

Despreocupación, enfado, malestar, felicidad, amor, maldad, inconformismo.
Almas solitarias, caras bonitas, parejas, trabajadores, amigos.
Era lo que veía y sentía cruzando la calle, gris pero iluminada, antigua pero renovada miles de veces, llena de gente y a la vez tan vacía.
Los mismos adoquines que había podido pisar antes miles de veces sin pensarlo, ya fuera contigo, sin ti, con ella o con él, con quién fuera. Cada esquina una palabra, cada pisada un olor y cada pared un recuerdo. Kilómetro cero, camino a casa, andando por que no estaba siendo esclavo del tiempo, y aunque fuera raro, disfrutando de los sonidos del exterior.
Vivía de los flashes que venían a mi mente a cada paso, observando a la vez lo bueno y lo malo de la raza humana y lo que había conseguido generar en todo eso que amo y odio al mismo tiempo. Podría decir que esta ciudad ha sido mía y ha sido nuestra sin llegar a equivocarme.
Quemado por acontecimientos y por determinados aspectos, mirando con mala cara el estado policial en el que se encontraba mi ciudad.
Vi de nuevo todos los extremos pensados en una tarde, desde la más ostentosa riqueza hasta el más solitario de los corazones, sucio e ignorado por la muchedumbre.
Damas del drama, grupos homogéneos de hormonas salpicadas por una belleza y un espíritu que rara vez algunos vemos.
Estaba haciendo de una normalmente desdichada travesía todo un circo de poesía y conocimiento, podría afirmar que narrar todo aquello a golpe de caja y bombo me convertiría en un bestial storytelling, que ni soñando podría guionizar tan bien como despierto aquella marcha.
La garganta mordía, me avisaba, pero no importaba, estaba rodeado de las luces y sombras de aquel lado tierno y llorica que normalmente oculto, pero me encanta dar a conocer cuando la situación lo requiere. El último romántico despotricando cada beso en cada esquina, en cada valla o en cada farola de este absurdo mundo onírico y al a vez tan real. El último cabrón sobre la faz de la tierra que le gustaría errar a acertar. El último, capaz de pensar cada paso y mirar a los ojos de la gente buscando alguna miseria que contar.
Y sí, odiaba el tráfico y esos cláxons, me vuelven loco, todo lo contrario a los planos de película que me gusta imaginar con estas calles, sobretodo de noche, cuando todos los gatos son pardos y todas las zorras salen de casa en busca de un escarmiento a su moral y un toque de atención al desvalido muchacho que las tenga en algo de estima.
La rosa más bonita y con las mayores espinas del reino, manchada por la droga y el barro, pisada por vuestros zapatos y bambas y absorbiendo vuestro escupitajos…pero también respirando a la vez que vosotros ese humo contaminado.

Y cada vez que me sienta filósofo y camine por aquí, llegaré a casa a narrarlo, y así con todo, pues el jodido ser humano es un animal de costumbres y para mi esto sobrepasa dichos límites.

Y aquí ando de nuevo, recuperando el control de mi vida.

PD: Mis textos son así, sin sentido ni cohesión, por que ese és mi estilo. De lo contrario, si hiciera todo lo que las normas lingüisticoliterarias dicen, esto, no sería más que otro absurdo. Por lo tanto, os podéis meter el culo vuestras “críticas” que en realidad son “pegas” por el lindo culo que dios os ha dado. Besitos.

A.Jota a.k.a. La rosa más bonita

viernes, 5 de octubre de 2012

Noche tras noche ( XLV )

Irrumpís en mi asquerosa realidad…para que? Para intentar cambiarla? Moldearla a vuestra manera? Es mi realidad, mi punto de vista, mi opinión, todos y cada uno de esos momentos y escenas que he vivido y que representan mi ser, y tengo que aguantar que varios grupos de chupatintas vengan a querer cambiarlo?
Pues lo lleváis claro…
No sólo me refiero a los medios informativos, sino a las mismas personas de nuestro entorno. Se cuelan sin permiso en tu cerebro, opinan sobre tu misma opinión y empiezan a moldearla como quieren, dejando un humano vacío y sin personalidad listo para poder cultivar dentro de él todo tipo de ideales y pensamientos ajenos anteriormente, y por lo tanto distintos a los ya autóctonos de ella.
Ese individuo que parece sonreír sólo inculcándote su saber sobre el tuyo, con aires de grandeza y como a mi me gusta decir pomposidad, argumentando que tus hechos, que tu propia vida, es una basta y soberana mierda por debajo de su forma de pensar.
A donde vamos a llegar con el nivel de manipulación? Que como ya digo no sólo los medios como televisión, prensa y radio hacen, sino como nuestra propia sociedad, uno a uno, intentamos hacer perder la personalidad del resto queriendo lavar mentes para pensarse durante un tiempo, superiores al resto.
A mi me la han intentado colar, varias veces, haciéndome sentir mal, inferior o simplemente poco capacitado para defenderme de la sociedad, cuando en realidad son artimañas psicológicas para darte donde mas te duele, a veces por que esas personas son así por naturaleza, y otras, por miedo…para dejarte atrás y así poder coger ventaja.
Sucio y rastrero es el que manipula, pero también el que se deja manipular cual zombie sin entrañas pensantes. Este par de especies dentro del ser humano son las que nos llevan cada vez más lejos de nuestro objetivo, como seres superiores que supuestamente somos y rara vez demostramos.
Escribo esto indignado después de darme cuenta de la cantidad de gente que intenta redirigir mi vida, cuando tenemos que ser cada uno de nosotros el que saca conclusiones propias de esta, cosa que nos debería de hacer únicos.
Se acabó, sólo me creeré lo que vea y lo que mi intuición me diga que es cierto…quién mejor que yo mismo para saber que es bueno o malo, lícito o ilícito, moral e inmoral…quién si no soy yo va a dirigir mi película, la gran obra maestra de mi vida?
Nadie, sólo yo.
Cometí el error de pensar que se puede estar a merced de la marea, esperando a que esta te lleve por las mejores corrientes, pero no, hay que nadar rápido y concienciado de que esta mierda no es fácil, pero también sabiendo que habrá recompensa.


Con esto y un bizcocho me asomo por la ventana a ver la calle y pensando que vuelvo a dirigir mi vida y a tomar las riendas del barco, como capitán que soy.
Todo fluye ahora, recupero el control, pero como ya me pasó hace poco, quién me dice a mi que volvería a perder dicho control? La vida siempre trae lo que menos te esperas.



I’m proud to be alive.




A.Jota a.k.a. StopBullshit

viernes, 14 de septiembre de 2012

Noche tras noche ( XLIV )

Irremediable a la par que destructivo es anhelar la piel con la que creciste, como suela de zapatillas o cómo amores incontables. La fugacidad del tiempo aniquila la mente de la especie, permitiendo a esta evolucionar como ser racional, eliminando de sus tristes vidas todo aquello inherente de utilidad. Pervive pues, lo perenne e incluso lo más inerte, pero jamás podrá subsistir sin un mínimo de atención, ese amor o ese aprecio, esa iniciativa salvaje ya extinta.
No es el destino, lo digo por decir pues no creo en él, por que no se que es. Existe algo que mueve nuestros momentos clave, los reinicia y reactiva en el justo y oportuno instante en el que nuestras vidas vuelven a sentir un cambio.
El reloj del tiempo corre y la raza humana entendida socialmente no hace más que tirar granos de arena por la borda, dejando que se escapen entre sus dedos, pensando en vidas malgastadas puesto que bajo el influjo de la moralidad y lo lítico estamos cohibidos a no movernos de facción social. Con esto quiero decir que estamos destinados desde el nacimiento a perder el tiempo, en lo que los verdaderos controladores de nuestras vidas quieren, siendo esclavos de una sociedad fantasma.
Yo al respecto no hago otra cosa que escribir, exprimir a los iguales que considero importantes y disfrutar de la mujer que en cada momento de mi vida más he querido. Por lo tanto seguiremos creciendo, ignorantes de nuestro alrededor y sirviendo a una fuerza que ni conocemos.
Además vivo en un país que me resta oportunidades, y ya con una vida cargada de sonados momentos no muy buenos para mi evolución, pero aún con todas eso que intenta frenar el progreso, sigo vivo y luchando.
Ahora tengo en frente una buena oportunidad, como ya pude aprovechar el año pasado para poder seguir demostrando que no voy en broma, que callar boca está a la orden del día y me lo empiezo a plantear como deporte, pues os encanta hablar y infravalorar y cuando se os cierra la boca, reconocéis el miedo.
Y yo, creedme, se mucho del miedo. He podido convivir con él muy de cerca, podría decirse que es mi amigo y que me escucha en soledad. Vosotros con vuestras infames vidas desgastadas y ese aura de superioridad infestáis os atormentáis solos, por que, en realidad, eso todo una fachada, y en el fondo tenéis miedo.
Desde luego no estoy por la labor de ofrecer mucho, simplemente intento salir adelante viviendo la vida que creo merezco y que espero poder elegir, haciéndome feliz a los míos, y haciéndote feliz a ti por encima de todo.
Vuelvo curado de espanto y conociendo el amor y el odio, así como esa delgada y fina línea que los separa, o que incluso podría decir que nos separa.
Sabéis de sobra que cuando verdaderamente importa cómo somos es en los momentos difíciles, en los momentos donde más miedo tenemos, y yo ya no tengo miedo, lo dije una vez y lo repito otra más: No puedo ofrecer muchas cosas, simplemente que no tengas miedo.
Me comeré el panorama antes de que se enfríe, y te comeré a ti, pues elegiste vivir sin miedo y ahora afrontas la vida con unos principios innegables antes ella.
Por ello, y pese al paso del tiempo, os doy la bienvenida a una nueva era, a una nueva oportunidad de éxito o de fracaso, pero sobretodo a la continuación de lo que, ya es ahora mismo, una increíble vida, en la que no puedo sentir más intensamente cada segundo puesto que si no lo hiciera, estaría muerto.

Bienvenida a mi otoño, ese que ni yo conozco.
Buenas noches.

A.Jota a.k.a. Each One. Teach One.

martes, 28 de agosto de 2012

Microclima ( II )

Y sí...en que lio. La que había sido su mejor amiga hasta hace poco salía casi corriedo, evitando cualquier mirada. Sabía que había cometido un error con ella y que aquella noche todo fue un malentendido, pero por qué irse ahora? No entendía nada...

- Que quieres que te diga que me arrepiento? Pues claro! que esperabas! ya me habían dicho que te ibas pero por todo esto??

- No es sólo eso, tengo que irme, lo que no voy a hacer es decirte ni donde ni por qué, no esperes nada más de mi. Cuando pase un tiempo ya veré yo si me interesa saber que haces con tu vida, pero vamos, que como sea lo mismo que ultimamente ya sé el que, estar solísimo perdiendo el tiempo y pudriéndote entre los bloques de esta ciudad. Vete con esos que tanto te ayudan y se preocupan por ti! Hasta mas ver!

Se quedó mudo...que iba a decir? Por una parte tenía razón pero, tan mal la iba como para marcharse sin más usando un desliz como excusa?

Se iba un secreto a voces dentro de si mismo, algo que sólo los dos podían ver pero que sólo él sabía sentir. Se iba lo poco que tenía, tan dulce, casi soñada. Bien sabía que tardaría en encontrar algo así, puesto que podría hacer con un simple chaval, parado y sin aspiraciones más allá de sobrevivir?

No movió un dedo, volvió al coche a pensar, tardó en arrancar. Sabía que esto era lo que determinaba un importante cambio en su vida, un giro brusco que le mandará realmente a donde debería estar. Un trabajo, una casa, una mujer, o simplemente un objetivo. Había perdido a una de las pocas personas que más confiaban en él, y sabiendo que poco más tenía salvo un maloliente perro y un hermano con el que casi ni hablaba. Ella estubo junto a él cuando nadie lo hizo. No sabía si realmente poder recuperarla, o dejarlo pasar y empezar de nuevo.

Puso la radio...esperó. Siguió escuchando un tiempo y la noche ya era más que profunda. Se planteó hasta el dormir ahí, esperar al amanecer para volver a casa pues mentalmente no podía mas...se puso la chupa y siguió escuchando la radio.

Intentaba distraerse como podía pero no era el tipo más lúcido como para olvidar su pasado hasta ese momento. Ella ya andaba lejos, sería imposible seguirla el rastro sabiendo que nadie le diría nada. Que iba a hacer? A que dedicarse? Un triste y desesperado tio como él, enamorado de la única capaz de ver su valor la cual se había ido, y azotado por todo lo que había ocurrido hasta ese momento que podía hacer, al menos de manera inmediata?

Tras dar varias vueltas arropado en la parte de atrás del coche pudo dormirse...


No había descansado nada, cuando vió perfectamente el reloj delante de él. Era demasiado pronto para lo que acostumbraba, pero el dormir en un coche y en la calle hizo que se despertará. Además, se dejó la radio puesta.
Justamente pudo oír algo interesante, subió el volumen y se puso al volante...creo que por esta vez, y desde el primer momento, olvidando los últimos días de su vida, tenía un plan...

lunes, 20 de agosto de 2012

Microclima ( I )

Dudaba, pero en el fondo no podía engañarse, y sabía que ante el peligro no podía negar la evidencia que quizá su cara podía ocultar. Intentaba creer su mentira y aceptar que todo seguía igual y que podría con todo, pero que va, de un momento a otro explotaría, sobretodo si sabía tocarle donde más le duele.

Paraba en los semáforos y seguía dándole vueltas. Cada vez estaba más cerca y también menos seguro de todo. Se decía a si mismo que podría con esto, que estaba de sobra preparado para algo así y que era una buena oportunidad para centrarse y seguir adelante. Aún se acordaba por ello de todo lo que se debía, y de lo que le debía a su familia y a esos cuatro gatos de siempre. Se intentaba meter en su papel, en el que debía de seguir, pero no solía hacer nada que no fuera realmente ser él.

Avanzaba por la ciudad, y ya sólo un par de calles le separaban de su destino. El olor nauseabundo le revolvía el estómago así como los nervios, mientras que el sudor le daba escalofríos. Aceleró y subió el volumen de la música.

Vaya...otra vez esa canción. Le sorprendía y no sabía por qué, puesto que solía guardarla para este tipo de momentos. Le hizo volver a pensar, si realmente era él el raro o estaríamos todos igual en su situación, odiando a rabiar los momentos solo, pudiendo sólo sobrevivir con la mente ocupada. Que pena que ahora mismo ocupara su mente una sola cosa, la cual realmente no sabía que era, aunque como ya dije, se engañaba a si mismo, como nos engañariamos todos en su situacion intentando quitarle hierro al asunto. Lo más sincero y real que podía decir de este momento es que se encontraba bastante cogido por los cojones, hablando en plata.

Finalmente llegó, apagó la música y después de respirar hondo salió del coche. Sabía perfectamente donde iba, lo que me hacía pensar que no era la primera vez que rondaba esa asquerosa calle, llena de gatos enfermos y de soportales sucios por la humedad.

Cual fue su sorpresa cuando vió que la puerta del portal a la que se dirigía se abría...apareció pues el motivo de haber llegado hasta ese escondrijo de la ciudad.

Lo único que pudo murmurar fue:
- Ahora, después de tanto tiempo, es cuando entiendo por qué me he metido en este lio...



(Esta entrada comienza como una posible saga para probarme a mi mismo, por lo tanto no firmaré con pseudónimo)

jueves, 26 de julio de 2012

Mi insomnio y tú.

Aún no olvido el porqué de todo esto, lo recuerdo como si fuera ayer el mismo día en el que me arriesgué a seguir adelante, se perfectamente las consecuencias, pero lo que tengo más presente aún es lo que a día de hoy, significa para mi.
Se que jamás me arrepentiré de haber dado ese paso, haberle dicho a mi cabeza que se dejara de tonterías y llevara a cabo el impulso necesario para dejar claro hasta donde quería llegar, y que no, no me lo estoy tomando como un juego.

Ahora, después de un tiempo saboreando las mieles del éxito, disfrutando de algo que había olvidado y sintiendo la pasión de las noches de esta maldita ciudad, me enfrento al siguiente paso, teniendo que defender todo aquello que amo para poder seguir mirándolo a los ojos, y para poder sentirlo como ese día que no olvido.

Me toca por ello sacrificar parte de mi, volver a rendirme a la soledad de antes y reaccionar de una manera distinta a la que normalmente reaccionaría, aguantando lágrimas y dolor, para creer que algún día, en el cual llevo ahora toda esperanza, pueda mirarme en ti como cuando me miro en un espejo, sintiéndome puro, uno contigo, para recobrar en lo más profundo de este juego la primera ley de todas, y que debería prevalecer sobre todas las demás en la jerarquía más hermosa de la tierra.
La ley del amor.

Y si, yo también pienso que son sartas de estupideces, que en otro momento de mi vida y en otras circunstancias no escribiría como un romántico de la edad media, pero también creo en otras cosas, como en estas palabras.

Por ello dejo mi piel atrás y sangro aquí, como muchas de las demás madrugadas que me han acompañado, sólo que no lo hago para rabiar sobre mi vida ni para ladrar sobre este corral de ineptos, sino que me desgarro para saciar mi sed, y no es precisamente agua lo que quiero para calmarla, sino a ti, a toda tu circunstancia, a tu actitud salvaje, a tus ojos, a tu boca, a todo lo que rodea al mero hecho del porqué un día no quise echarme atrás.

Se de sobra antes de seguir con esto, que en pocas cosas he tenido más fe que en un juego al que nos decidimos apuntar, tengo la confianza suficiente para creer sin desmoronarme, por el mero hecho de que es real, y que lo siento, y que por muchas cosas que crucen nuestras vidas lo seguirá siendo hasta que aparezcan las cenizas, pero no, aun queda vida en esto.

He cruzado esa jodida barrera que tanto miedo nos producía al principio, con todo lo que conlleva claro, sabiendo sus consecuencias, y no necesito que nadie me recuerde todo lo que significa, yo ya lo se a mi manera, lo llevo dentro a mi nivel, y espero poder disfrutarlo como un enano a la vuelta.

Seguramente dentro de un tiempo no sabré por que he escrito esto, pero y que?
Ahora lo tengo demasiado claro como para borrarlo, y no, no estoy emparanoiado, simplemente no voy a seguir escribiendo más mierdas, hoy me importa esto.

There’s something in your heart, and its in your eyes, It’s the fire, inside you.
Let it burn

A.Jota a.k.a. LaEsperaDelGuerrero

lunes, 9 de julio de 2012

Guerras internas.

Cada momento en el que respiro este aire, desaparece algo más de mí, el dolor me empieza a producir insomnio, y el insomnio me duele, me destroza…
No soy consciente y me autodestruyo, afectando a lo que me rodea, sin darme ni siquiera cuenta de que yo me importaré una mierda, pero que hay gente ahí fuera que por poco afecto que sientan por mi no les debo por ello el despropósito de olvidarme de ellos, así como de mi mismo.
Cuanto más días se oculte el sol mas noches agonizaré, sintiendo el sudor frío cayendo por mi frente, volviéndome loco de madrugada cuando el resto del planeta no tiene otra preocupación que dormir, comer, respirar y llevar el pan a casa.
Desaparezco en una atmósfera onírica, en mi propio mundo, del cual sólo yo tengo constancia, alejándome así de la mierda del exterior, y como ya dije ignorando al resto como a mi mismo fuera de estas paredes.
Ya no se que es cierto o no en todo esto, no se de quien fiarme, ni siquiera de mi mismo, no se si puedo estar influenciado o no demasiado en ciertas cosas para tomar pues la decisión correcta o no. Me pierdo, estableciendo un pacto con un ser interno que sólo existe en la mayor intimidad de mi mismo.
No se que alegar al respecto, si ya estoy perdido psicológicamente no se que hacer con mi estado físico, el cual se pone en manos de en quienes menos creo para supuestamente salvarme. Voy a dejarme llevar un tiempo, hasta que cobre las suficientes fuerzas para poner en orden mi cabeza, pero no contéis conmigo en esta lucha, ya que yo mismo llevo en una guerrilla interna desde que, por suerte o desgracia, tengo uso de razón, tengo influencias, tengo curiosidad y me da por investigar todo lo que tengo al alcance.
Después de largas agonías, creciendo donde me ha tocado y con los que me ha tocado he salido así, no es culpa mía, yo no elegí. Pero si podría haber hecho más de mi parte o menos, siempre influye eso. Por ello, ahora quiero llevar la razón en la mitad de las cosas, en las que se que jamás una moral en la sociedad actual podría llevarla.
No, no es mi forma de pensar la más lícita, no es mi alter ego el indicado para dar la cara, no está bien justificar mis idas y venidas con que mi manera de pensar no es la misma, me tomarían por un loco, si es que ya no halla gente que lo haga.
Llegó el momento en el que tras todo lo aprendido me he dado cuenta de que puedo sentir rechazo hacía todo, me guste o no, y que mientras mi yo verdadero lucha por ser justo, mi alter ego decide desde dentro cambiar las cosas tal y como la veo, transformándolas en una ofensa cualquiera. No hay medida, no soy esquizofrénico pero a veces llego a pensar que llevo una doble vida, y no por culpa de los demás ni por adaptación o evolución de la moral del hombre, si no por la propia situación que me ha tocado vivir, que podrá haber sido peor o mejor que la de muchos otros, pero a mi, me afecta así, me trastoca tan adentro, que me hace escribir en un inconsistente e inerte papel en blanco esta sarta de estupideces en forma de letras, y que dentro de mi no es mas que sangre infestada de prejuicios y rabia.

No escribo por placer, no escribo por obligación, es el desahogo del drama que he vivido y que ahora, lejos de él, no se asimilar.
He crecido en él y no se vivir con un mínimo de felicidad y no se que hacer, no estoy hecho tal vez para ser feliz y me golpeo por ello. No se ni quien soy.

Y ahora, lejos de ti, mas solo me encuentro aún, pensándote de madrugada entre tanta divagación, el último y único punto de lucidez lo encuentro contigo, en la cara oculta de la luna, observándome. Nunca pares esto.

A.Jota a.k.a. Lost in the world

lunes, 2 de julio de 2012

Noche tras noche ( XLIII )

Es otro paso más, está vez bien dado y directo a toda realidad imaginada, pues poco más queda en mis manos ahora para decir que vivo de nuevo.
Dejé tiempo a mi mente para poder reaccionar, dejando también muy desolado este paraje del cual solía escapar en un pasado no muy lejano, cuando las cosas no iban como quería o cuando las cosas no dependían de mí.
Ahora bien, vuelvo para saber que si, que no anhelo un pasado peor, que no echo de menos mi drama vulgar e insignificante.
Estoy más preparado, desde luego, pero a veces me da miedo pensar en volver a mi anterior estado, ya que malacostumbrarse sería crítico.
Por ello debería dejarme de estupideces, salir ahí afuera y de una vez por todas dar ese gran salto que tanto he esperado en mi vida, para demostrarme de lo que soy capaz.
Ese momento llegará cuando menos me lo espere, y necesito estar en lo más alto para poder seguir adelante, aunque bien se que el golpe puede ser irrecuperable.
Soy capitán de mi barco, tengo el control del timón, y la isla a la que pongo rumbo se llama utopía.
Si, mi propia utopía, que no más lejana de la realidad refleja la justicia de mis actos y mis hechos y me rodea de la verdad.
No estoy exultante por ello, no debería, la vida está hecha para eso mismo y no para estar lamentando otra suerte u otras circunstancias, pues nosotros no elegimos la vida.

Acomodado pues en un estado de desintoxicación vuelvo aquí, justo a tiempo, y rodeado del sopor y el calor que produce la estación de verano, así como el descontrol del estado, de las personas y de los tiempos, pues vivo el momento sin mirar la arena del reloj caer.
Eso me recuerda lo peligroso que es... pierde la gente la noción del tiempo.
El pasado ya me advirtió, pues puede ser momento de coger más ventaja o de perderla, de recibir shocks sentimentales y ataques internos en lo más profundo de la mente, ya que demasiado tiempo perdido hay como para emplearlo en divagar.
No le temo a este fenómeno, pero si me mantiene alerta, teniendo ya mismo conflicto conmigo mismo y con mis egocéntricos principios.

De mi parte tengo el haber mejorado, así como tenerte a ti, culpable de muchas cosas.
De la nada y en lo poco que llevo de año puedo haber recibido mucho de cuanto esperaba de la vida, que decir, si me dicen hace un tiempo que estaría así no me lo creería, por lo tanto sólo me queda seguir mejorando, conociendo y afilando los cuchillos para la gran batalla que está por llegar.
Evidentemente no he perdido la pequeña gota de esencia que creo que aún me queda, real dentro de mí y para mí, idolatrando pues todo lo que creo necesario dentro de mi moral interna.

No se que más decir, quiero vivir de una vez, ya he estado soñando demasiado tiempo como para quedarme atrás. Ya no le temo a nada, alcancé el límite y lo superé.
Espero alcanzar la luz como todos los grandes, pero a diferencia de ellos, no cegarme con ese mismo haz de poder. Por encima de las circunstancias siempre.


Adorando a mi musa, más única incluso que como la había soñado, capaz de estremecerme y hacerme vibrar, hacerme sentir vivo como rara vez lo sentí.

A.Jota a.k.a. Alive

domingo, 13 de mayo de 2012

The present is mine

Subestimé al ser humano, lo odié, lo lapidé a palabras y le di de lado.
Le juzgué habiendo conocido una gran parte de su ser, creyendo que eso sería suficiente para evitarlo y pensarme abstraído a su mente, dicha cual sólo contiene ambición, egoísmo, hipocresía y cualquier adjetivo que apele a una falta de ética y formalidad posible.
Esto, sumado a una sociedad decadente, que no sólo no sabe cooperar sino que lo poco que le importa aparte de su automatismo y su poca personalidad es el “joder al prójimo” me hizo perder esperanzas.
Y no se si lo habré dicho antes, es muy posible, pues muy bien una época te sientes grande entre necios y otra te sientes necio entre grandes.
No debería ser así, somos iguales y siempre lo seremos, estamos hechos de la misma piel…
Más por eso yo también tengo culpa ya que ahora me siento de nuevo fresco, sintiendo una cálida fuerza ahí fuera, queriendo vivir, aún sacándole brillo a la tristeza.

Ya no quiero pensar que soy el tipo duro y superviviente del rechazo a la vida y en otros momentos pensar que soy el amo de llaves de todo lo contrario a lo gris y oscuro.
Ahora me conozco más, os conozco más, soy más versátil y puedo decir que no quiero etiquetas, que me amoldo y que soy todo lo que quiero ser y cuando yo quiero.

Recuperé el sentido. El aire contaminado de la capital sigue doliendo, pero no haré apología de él por ahora, no quiero, ya me oculté demasiado tiempo como para perder más de este, un valioso tiempo que se va con cada puto aliento.

Y es que todo lo que sembré comienza a echar raíces y pronto espero que aflore, y espero compensar también a la tierra madre de donde provengo, agradecer que no se me diera nada y por ello ahora soy como soy. Nunca está de más dar las gracias ya sea por ayudarte o por no hacerlo y tan sólo observar esperando a que caigas, sin caer, claro.

Y para mí y para parte de la gente que me conoce ya soy leyenda, leyenda en vida, y no quiero serlo tras ella, puesto que una vez esté bajo tierra que mas me dará ser recordado.
Exacto, que más me dará, quiero ser recordado mientras esté vivo y que no quede ninguna palabra por decir ni ninguna mirada rota.

En conclusión, el tiempo es ahora, la vida es ahora, aunque la parte de mi más introvertida y misántropa forme parte de ella, eso es lo que me hace ser alguien completo. O eso creo.



Lights in the wind, your eyes in the sky...my sky.


Long life for the real life.





A.Jota. a.k.a. Live Forever

sábado, 5 de mayo de 2012

Noche tras noche ( XLII )

Las mil y una noches vividas por mi asesino interior, no son sino las mismas noches en las que puedo dejar de engañar, tanto a los demás como a mi.
El resto del tiempo, vago día odioso para mí y mis sentidos, no es más que esa antesala.
Y digo esa puesto que mi hábitat llega con la supremacía de la luna y las estrellas.
Y vuelvo, de nuevo, a cargar sobre este particular espacio mi obra, la cual dejé apartada por que ese asesino del que os hablé parece que se acomodó.
Ahora mismo no se si pensar o creer que eso puede llegar a ser bueno, tiene sus ventajas y desventajas.
Mi cabeza está ligeramente ocupada por otros proyectos, pero aún así a veces necesito que mi otro lado salga para poder escurrir todas esas gotas de mi brainstorming aquí.
Aquí, allá, de esta manera o aquella.
Lo que quiero decir es que encontré o creo que descubro poco a poco otras maneras de liberarme.
Puede ser entre otras cosas por nuevos medios, nuevas ideas, nuevas esferas, nuevo espectro de sociedad al que tengo que enfrentarme. Siempre, como ya queda claro a menudo, aguantando el principio conservador de lo que fue, es y espero que sea mi mente. De ahí que siga marcándome de por vida para saber que jamás perderé esa identidad.


Que decir, me he mantenido prácticamente congelado en el tiempo durante este último mes en el que no aparecí por aquí.


Que decir, si todo va casi bien, todo va casi mejor.


Casi, siempre casi, jamás el ser humano se dará por vencido y reconocerá que es un simio inconformista.


No tendré nada más que decir hasta una nueva alerta. Estaré encapuchado y apoyado en alguna pared de Madrid mientras tanto, esperando el momento oportuno, sintiendo cada parte de esta, mi vida, como lo que tiene que ser.


Ahora soy un guerrero más, marcado de por vida, y lo mejor de todo es que nadie podrá cuestionarlo ni dudarlo. Estoy a la altura.


A.Jota a.k.a. el asesino encapuchado

viernes, 30 de marzo de 2012

Noche tras noche ( XLI )

No necesito un dios ni nada en lo que creer, prefiero sacar mis conclusiones a través de los sentidos y aceptar realmente, que estamos en un momento crítico.
No necesito que manipulen ni siquiera eso que mis sentidos son capaces de percibir, pues con el paso de los años uno sólo escucha lo que le parece, hace una rápida selección y se basta.
Con estas premisas quiero pensar que todo irá bien, que el sentido común vencerá por encima de lo demás. Pero se que no.
Aún así me veo grande. Dejo atrás porcentajes ínfimos de energía y calidad de vida para poder decir que respiro un aire más limpio, y que, aunque no todo salga como quiero, las cosas son como deberían ser.
Jamás podré evitar la palabrería barata de unos cuantos picapleitos basados en el mainstream y en su filosofía de vida arcaica.
No me vengan con sandeces, pasé una edad y sus miradas de clase alta no funcionan, es más, me veré con ventaja siempre que me subestimen, pues el factor sorpresa es mío y no me dejo valorar por nadie pues nadie jamás llevará más razón que yo sobre mi mismo.
Está bien, carga un poco mi conciencia la humanidad, pero mi misantropía no es nueva.
Sólo pequeños ápices rara vez encontrados en mi, brotan junto con los pétalos de los almendros.
Deberé de aceptar algún día que todo eso que se, tendré que demostrarlo, pero me cuesta pensar en lo cerrada que es la gente para no poder mirar más allá.
No se quejen, no me hagan reír. No ven que eso no sirve nada mas que para mi satisfacción y gusto? Me mofo de niñerías espantadas en los noventa. Los problemas de la actualidad son otros y tan “jodidamente” insulsos que si, me mofo.
No quiero dar lecciones a nadie, por favor, pobre del que quiera aprender de mí. No se realmente si alguien sería capaz de aguantar tal peso, aunque peso no sería la palabra apropiada. Don? Quizá, pero tampoco es un don, es otro tipo de visión.
Cruzo otros aspectos, sin más.

Y dejando atrás hemisferios perdidos de mi cabeza me gustaría alabar una nueva labor en mi. Que todo esto antes nombrado así como todos los síndromes en contra de la sociedad, la evolución, las personas y el mundo van progresando, que no mejorando.
Simplemente me adapto.
Me llamaron de todo, me tildaron de cualquier cosa, me describieron como quisieron, y sigo pensando que ni la que me dio a luz me conoce. Ni siquiera puedo decir que yo lo haga, y dudo que sea por falta de personalidad.
En conclusión, puedo, siempre pude, sólo que el camino cada vez es mas corto.

A ti gracias por darle sentido a las largas noches, a las miradas y a la locura.
Persígueme por cada rincón de la ciudad, búscame, muere de hambre por eso que yo conozco, no me pierdas de vista, pero evita que sea un sed desmesurada que pueda algún día con tu vida, aunque eso también debería aprendérmelo yo.
Dejemos que el más primigenio de los instintos entre en guerra por nuestra piel, sin pensar en un pasado que no existe y sin mirar a un futuro que todavía no ha llegado.
Se mi presente.
Se mis largas noches, se mi mirada, se mi locura.

Mente inquieta.

A.Jota a.k.a. Si te crees dragón, se dragón.

domingo, 26 de febrero de 2012

Filo de hielo y fuego.

Hace frío ahí fuera. Pero no es ese tipo de frío climatológico que conocemos, pues poco a poco el invierno dejaba paso al renacer de los latidos.
Es ese frío que ves desde tu ventana de madrugada, el frío reflejado sobre el asfalto que no es pisado. El frío entendido como un estado mental, como un sentimiento.
No sólo puedo considerar a mi calle una calle fría…
Existen palabras frías e inertes, personas vacías, gestos negados por la mente, pero obligados por el cuerpo, un cuerpo vagamente reacio a tocar.
Yo no tuve opción a elegir, tan solo se que poco a poco las circunstancias de la vida me han hecho asimilar dicho frío, y empezar a adaptar en mi otra variedad distinta de entendimiento.
Y es que, cuando menos te lo esperas, debajo de toda esperanza bañada en barro y hundimiento empieza a brotar una semilla.
Es la mente humana, capaz de venirse abajo en los peores momentos y de repente notar un subidón de adrenalina inesperado.
Maldición! Podríamos controlarlo! Yo sentí mi sangre congelarse noche si y noche también! Pero también sabía cuando poder dejar fluir lava por mis venas…

Podemos transmitir nuestra alegría y nuestra tristeza sin tener que ser lo más empalagoso ni lo mas decadente. Consiste en ser sutil, elegante en las formas y sobretodo inspirar tanto como a ti te inspiran.

(…)

Nunca vi un camino de rosas, ni un rayo de sol, ya estuve yo allí para buscarlo y saber quien o que me podía ofrecer un leve toque de serenidad a todo esto.
Y puedo decir a sabiendas que después de mucho tiempo no tenía la libertad de expresarme y sentir como ahora, de notarme fuerte y desplegar algo innato que llevaba mucho tiempo en letargo.
Mi mente era libre de pensar y plasmar todo, de compartirlo y de entenderlo de tal manera que las calles frías lo seguían siendo, mi sangre siguiera escarchada, pero mi mente pudiera arder en deseos de seguir creciendo en todos los aspectos.

(…)

Teniendo ya cada día más cerca y mas controlada esta paz interior, supongo que acompañada por la madurez, tengo menos que contar, menos que escribir, pues esto no era mas que una necesidad inspirada por mi entorno helado, otra manera de salir adelante y calmar mi ira.

No prometo nada, no se me da bien, pues el pasado me dice que las eternas promesas sin cumplir no son buenas.
Pero lo que si creo y afirmo, que a cada paso que doy mas se acerca el capítulo final de toda esta historia y a medida que cruzo el camino vivo mas y sobrevivo menos.

No le tengo que dar las gracias a nadie, no os debo nada.
Mi equipo se hará grande gracias a mí.



A.Jota. a.k.a. MyOwnCoach

domingo, 5 de febrero de 2012

A Madrid tale.

No se si algún día llegaré hasta el final de la cuestión, de por que no me siento igual al resto.
No se si soy igual o no, sólo se que no me siento igual.
A medida que pasa el tiempo voy eliminando posibles respuestas, pero aún así sigo rodeado de muros invisibles a mi entendimiento. No puedo evitar mostrar a veces la falta de honestidad que ahora me define.
Parto de esta premisa para hablar de la habilidad de las personas a priori diferentes.
Yo esto siempre lo entendí como quien diferencia lo usual a lo excepcional, y podríamos partirlo en personas corrientes y personas con talento, con un toque especial para ciertas cosas que les definen como lo que son.
De donde surge esto? Muy bien, aquí llega mi arriesgada opinión, aunque también pienso que es algo lógica.
El talento está en las zonas de población donde hay menos medios, pues se sale adelante con menos ventaja y por lo tanto, como si de una teoría evolutiva se tratase, sobreviven más fuertes y mas preparados. Y eso crea, introduciendo aquí parte de la filosofía de Nietzsche, un “superhombre”.
Dicho ser no necesita un Dios, pues se necesita sólo a si mismo, no requiere esfuerzo extra pues con su propia capacidad sale adelante.
Aunque…también he visto talentos perdidos por la droga y otras artes no estipuladas como tal, pues ese es uno de los azotes de las zonas con menos medios.
El talento está en el barrio, ya se decía y se dice, se comprueba y se da por hecho y yo cada día me doy mas cuenta.
La vida nos enfrenta a situaciones donde podemos desarrollar nuestra capacidad de imaginar, de crear, de avanzar. Sería capaz de decir que este tipo de creación estimulada por la vida crea superhombres llamados a ser artistas, pues el arte incluye este tipo de acepciones.

Y algún día, llegará un momento clave en el que se dará cuenta la sociedad de que tienes ese “algo” diferente. Que tienes aspiraciones más lejanas.
Soñando a lo grande se alcanzan cosas grandes. Soñando como cualquier otro no se llega a nada.

Pero el talentoso tiene miedo…al igual que el resto tiene miedo de este.
El miedo frena toda capacidad que tengamos, nos deja en bragas ante todo y nos vuelve débiles.



Pero yo? Yo ya no tengo miedo.
Me gusta el miedo. El miedo me hace saber que estoy vivo, que cada vez el destino está mas cerca. Me dice que estoy preparado.


Y aunque el sueño pueda morir, nosotros seguiremos, luchando por nosotros y los nuestros, desafiando lo real.




A.Jota a.k.a. A Madrid Tale

martes, 10 de enero de 2012

Crisis existencial o crisis social?

No es sencillo acatar las normas y ser uno mas cuando has crecido rápido, mal, a palos…cuando aprendiste a afeitarte solo…cuando la inocencia se fue con la primera vez que te masturbaste, con el primer beso, con la primera copa, con el primer polvo sin sentimiento…

No ves la vida desde el mismo prisma. Los regalos, las caricias, la compañía, todo esto sabe a mucho más de lo que otros piensan, y eso que jamás los buscas ni los pides ni siquiera los necesitas.

Das sin recibir, habitas en otra esfera. Ves a la gente con objetividad aunque sean familiares o amigos y odias cierta tendencia de la sociedad a flagelarse.
Y tú, no te sientes parte de esa sociedad. Piensas no solo que ella no te acepta a ti, sino que tu no la aceptas a ella pues te produce desprecio. Jamás pena, pues dicha catarsis social es hermafrodita, se jode ella solita.

He llegado lejos, hasta un punto de no retorno donde no tengo mucho mas que perder que mis principios, y donde todo lo necesario para mantenerme vivo reside en las marcas de mi piel y en el aire que dentro de poco cobrará un valor real.

Mírame! No soy más que un desecho social que pocos acogen y ninguno entiende.
Quizás veo más allá, quizás piense demasiado en las cosas que menos importancia tiene pero…tampoco es necesario razonar mucho para darse cuenta de que nosotros mismo nos estamos matando. Ya dijo alguien en su día: “El hombre es un lobo para el hombre”

Y cuando peor estén las cosas y todos se necesiten unos a otros mi función en este mundo cobrará sentido. No olvidaré jamás quien soy, de donde vengo, a quien le debo que cosas y sobretodo lo que hago aquí.

Soy y estoy para vivir, no para estar jodido. Luchar me anima, trabajar bien me hace seguir adelante. Mis ocios me estimulan como lo que más. Tus ojos, tus piernas, tus gestos, tu sonrisa. Podría nombrar miles de pequeñas cosas que me han hecho seguir adelante cuando me he sentido medianamente hundido.

Aunque ante todo esto, para suerte o desgracia, estoy yo mismo.
Tostadas, ducha, vestirse, coger los cascos y la chupa y a la calle.
Volver sabiendo que lo que haces sirve para algo.
Meterme de nuevo en mi mundo, en mis cosas y los míos.
Dormir, o intentarlo.
Tostadas, ducha……
Intento hacer de la rutina un arte. Una motivación. Crisis existenciales no podrán conmigo si no lo hicieron en el pasado. Ni la enfermedad, ni las mentiras, ni esas zorras que parecen cotorras, ni esos buitres. Nada joder, nada!


Odiad, hablad, putas.




A.Jota. a.k.a. crisis?Whatcrisis?