Para todos aquellos hartos de novelitas crepusculares

martes, 25 de enero de 2011

Noche tras noches ( XVI )

A veces llego a pensar que soy un ser despreciable.

Intento no tener la culpa…pero cada uno es responsable de sus actos.

Esta vez no dejo de pensar…uno nace o se hace? Pienso fervientemente que uno se hace a partir de ciertas circunstancias, y yo he crecido de tal manera que quizás no pueda considerar valida mi adolescencia y puede que tampoco pueda hacerlo con mi infancia…algo que dicho así suena realmente duro pero a veces es como lo siento.

Odio, rabia, ira…mucho de todo sin duda, y que si no fuera por la escritura quizás explotarían dentro de mi, pero la calle me enseño a luchar, a cuidar de lo mío y de los míos, a ser fuerte pase lo que pase y sea cual sea la gravedad del asunto.

Podré aparentar pero no…a quien pretendo engañar, no conseguiré dar mi corazón a nadie, los besos no están hechos para un rompecorazones.

En el fondo me quejo de vicio…tengo la libertad de expresión que cualquiera pudiera desear para si, y yo no hago mas que malgastar talento, malgastar tiempo y soñar.

Basta ya de sueños, por que los sueños solo lo son si los persigues, si realmente luchas por ellos.

Quiero dejar de vivir una vida dependiente de otros, esclavo del reloj y de las horas, quiero sentir, quiero conocer, quiero ser más de lo que ya soy.

Pero…nunca espero olvidar quien soy, de donde vengo, en que sentido crecí y me hice a mi mismo tal y como soy…no…no voy a cambiar, o al menos ni quiero ni espero hacerlo.

Mis principios cada día están mas cerca del acantilado, cada día vale mas la cantidad que la calidad, cada día menos sonrisas y mas miradas pretenciosas, mas envidias y mas tiempos duros.

Solo me siento…y hace algún tiempo diría que así estaba bien, y mal no se esta, pero hecho de menos muchas cosas que un día creí sentir, necesito ese apoyo que me devuelva la ilusión ,ese proyecto, esa ambición por llegar a lo mas alto y luchar junto los mejores y contra los mejores.

Por que quiero marcar una pauta, que una vez muerto se reconozca mi trabajo en vida, mi legado tiene que estar patente tanto en papel, como en pared, como en asfalto, como en malditas retinas.

Quiero dejar huella, darle valor a un nombre, y a su vez darle valor a un hombre, que confía en si mismo pero que ahora pierde su camino, cada día quedará menos para salir del pozo.


Nunca podrás sentir mi pena, puta.

Cubre tu espalda, no la cagues ahora chaval…

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