Para todos aquellos hartos de novelitas crepusculares

jueves, 9 de diciembre de 2010

Noches tras noche ( XII )

Considero el cuerpo de una mujer como una forma de arte natural, la unión de valores como la belleza y la dulzura, como ese espíritu liviano y libre con la capacidad de sacar lo mejor de nosotros.
Son tantos los rasgos, físicos como psicológicos que pueden atraer de una mujer…como una maquina especializada en hacerte caer en tus más profundos deseos.
Y es que los poetas como yo solo encuentran la inspiración junto a las mejores musas, de ahí que este perdido en tal búsqueda, a veces con más ganas y otras con menos, pero muchas veces sin poder evitar dejarse llevar por sus poderes.

Desde la antigüedad ya se le atribuían poderes a distintas formas femeninas de la naturaleza, como al canto de las sirenas, a las danzas de las ninfas y sílfides de los bosques…la belleza femenina también fue pues la perdición de muchos héroes de antaño.

Una mirada, un gesto, una simple caricia, el movimiento de su pelo, el balanceo de sus curvas cuando anda…me dejaría encandilar por cualquiera, cada una es un mundo, una frontera que cruzar y muchas cosas nuevas que aprender.

Siempre tuve la teoría de que un hombre crecía mas junto a una mujer, que cuanto mas tiempo estuviera con ellas mas podría conocerlas y comprenderlas, ayudarse a si mismo tanto como podría ayudarlas a ellas.




Conclusión…soy de esos últimos románticos que buscan algo más, que se dejan querer y que les gusta una actitud distinta, una actitud salvaje e inquieta que se deje descubrir, una fuente de inspiración pasional e inacabable que me haga comprender aún mas el poderoso valor de la vida.


Tuve tantas, valieron tan pocas, son todas las que están, solo una la que acabara, un mar inmenso que queda por decodificar gota a gota.


Ahora…solo busco retos, y cuanto más difíciles más me gustan.




He dicho…


A. Jota a.ka. TheLadyKiller

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