Para todos aquellos hartos de novelitas crepusculares

martes, 1 de junio de 2010

Tachin Tachan v 2.0

Una mañana como solía hacer muchas veces me iba con la bici hasta que me aburría de seguir el carril bici y acababa en un parque tronchado haciéndole fotos a la natura. Necesitaba ese momento de soledad para marcarme ciertas cosas en el coco y para reflexionar, para renombrar ciertas cosas en mi mente.
Volviendo al barrio mientras subía la carretera la vi.
Solía hablar con ella, destacaba por su afán de superación, por su claridad y capacidad de afecto que desprendía, pero odiaba tu temible inseguridad.
Simplemente ese día la salude y ni siquiera se si me escucho, iba bastante rápido y no pase precisamente a su lado.


Días mas tarde la vi en el centro comercial con amigas, yo iba con un colega a por unas cosas y luego a merendar, vida desinteresada.
Nos paro y nos saludo. Ella no recordaba haberme visto pero al saber que me acorde de ella se le puso una sonrisa de oreja a oreja.
Me encantaba verla sonreír, además me gustaba comprobar mi capacidad para hacerla reír por que sabía que así la tendría ganada.
Tampoco la solía ver mucho pero ella sabia que me tenia ahí y yo que podía contar con ella.
Aun así me dijeron que estaba con un chico y yo mas o menos lo sabia, era ese cabrito al que te gustaría matar por chulo, por que tiene un ego que no se supera, chavalito de moda con la cabeza hueca.
Se que a ella le gustaba, y yo no quería cambiar nada, estaba bien así, era una de tantas en esta vida.


Al cabo de 3 meses y llegando el calor ella misma me dijo que todo termino con ese chico, que hacia una semana que no existía nada.
Mi cabeza dio un vuelco enorme pero sabia que iba a ser difícil.
De nuevo otro pensamiento me nublo la vista, pretendía ignorar aquellas palabras, jugar con la suerte y no aprovecharla. Todo lo que había vivido quedaría atrás y no quería cambiarlo.


Los días en el barrio pasaban y no los dedicaba a mucho, hacia deporte, dormía y escribía algunas letras de vez en cuando.
El primer síntoma negativo fue el comprobar que ella aparecía en mis letras…En ese momento mi mundo interior se hundió, estaba confuso.


Por que este atrapasueños interior las determinaba a todas, por que las dejaba a mi merced en el mar de mis pensamientos queriendo llegar incluso mas adentro.
Me odiaba por ello, mostraba debilidad al tener los sentimientos tan a flor de piel.
Cada una de ellas estaba ahí, las recordaba a todas, podría hacer una lista, escribir un libro…Entonces fue cuando esta misma noche no pegue ojo y no pare de escribir.
Tenía la idea de escribirlas a todas, a cada una de ellas, con la intención de liberar ese otro yo.

Y me propuse algo…descúbrelas, míralas, intimídalas y hazlas tuyas, tómatelo como el juego de la seducción…esa noche mi mente evoluciono. Del sentimiento nació la idea y de la idea surgió la iniciativa…ahora no tenia nada mas que eso, lo único que me haría falta para controlar lo que sentía y descubrir otro mundo paralelo.

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